Taller / Relextio / Semana

El ritmo

Lunes, miércoles, y una noche sin mesa.

Las sesiones empiezan a las diecinueve. Se cierra el cuaderno a las veinte y cuarto. No hay cena. Hay agua y, si alguien trae, un termo. El patio de la plaza se usa para esperar, no para leer el dossier.

Lunes

Consigna y silencio

Diez minutos de lectura en voz alta. Veinte de escritura. Se vuelve a la mesa. Joan pregunta si el lector está nombrado. Si no, se reescribe. La herramienta espera.

Miércoles

Tinta encima

Se pega o se imprime lo que ha vuelto. Tres marcas. Dos lecturas en voz alta. El resto anota al margen. Nadie «mejora» el texto de otro: se dice qué no firmaría.

En medio

La noche sola

Una vez por recorrido, entre B y C. Tres tachaduras nuevas, fechadas. Si no están, se espera. El grupo no sustituye ese trabajo.

Los viernes no hay clase. Elena abre el bajo si has pedido ver el local. Se sube, se mira la mesa, se baja. No se reserva plaza en esa visita: la plaza sale por carta.

El método