Taller / Relextio / Consigna

Bloque A · semanas 1–3

El trabajo se nombra antes de la ventana.

El lunes se llega con una frase del oficio. Se dice a quién va, qué no debe inventar el modelo y cuándo se considera entregada. Joan no abre nada hasta que esa frase cabe en una ficha de tres líneas.

Se practica con encargos cortos: un acta de reunión, una lista de pendientes, una nota a un compañero que no estuvo. El punto no es el brillo. El punto es que otro adulto pueda leer la consigna en voz alta y saber qué se pidió.

Cuaderno con consignas
Se escribe a mano. La pantalla espera en la mochila.

Al cabo de tres semanas cada cual tiene tres consignas fechadas. Una se tira — suele ser la más adornada. Las otras dos entran en el dossier. Nuria mira si el límite está escrito, no si el tono gusta.

Quien llega sin oficio concreto trabaja sobre un expediente público que trae la casa: una nota de archivo, un recorte administrativo. No es un simulacro de empresa. Es papel que se puede leer en voz alta sin inventar un cliente.

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