Taller / Cuaderno / Zinc

Octubre

La mesa de zinc.

Seis taburetes. Si hay un séptimo, el grupo deja de oírse. Por eso el número no se estira. La carta lo dice cuando está lleno, sin lista de espera teatral.

Se lee en voz alta porque el oído pilla lo que el ojo perdona. Joan lo aprendió en la imprenta: una línea que suena mal, suele estar mal. El zinc no es decoración. Es el tamaño que cabe en una voz.

Relextio existe para ese tamaño, no para llenar una sala.

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